
Cuando alguien se queda por lo que recibe, no por quién sos
Hay vínculos que se sostienen mientras te necesitan, no mientras te quieren. Y eso duele, pero también libera: cuando entendés que alguien se queda por lo que le servís, dejás de rogar por quedarte vos también. La transformación empieza ahí. En soltar lo que ya no te elige.
Ver en Instagram
















